“Crápulas” en IMPA, La Fábrica

“Crápulas” es un espectáculo que no se parece a nada. Es un experimento en donde el público participa activamente, y pasará por vivirá todas las sensaciones. Desde la angustia, hasta la risa, pasando por el llanto y la sorpresa. La historia gira en torno a una compañía, que es dueña absoluta en un futuro post apocalíptico. Allí intentarán manejar una nuevo modelo de cárcel con personas muy particulares. Las instalaciones abren sus puertas a un público interesado en conocer a quienes reciben castigo por estar contra el nuevo orden social en donde priman la eficiencia, la utilidad y el pensamiento positivo.

 El IMPA es el lugar perfecto para llevar a cabo esta historia. Le da un marco de credibilidad que difícilmente se pueda crear en un teatro convencional. Con una apuesta inmejorable, Paul Caballero presenta “Crápulas” desde el ingreso a la sala. Allí te reciben Elan y Cefas, dos personajes claves en la historia, interpretados por Matías Milanese y Vicente Santos, respectivamente. Dos brillantes actuaciones que el público cree desde el inicio. La maldad que personifican es casi igualmente proporcional a la empatía que generan con la gente.
Acompañando a ellos en la complicidad, está Oskar (personificado por Federico Portella). Un joven con un grado menor de jerarquía que intentará ganar terreno a toda costa. Otra gran actuación y un rol que sorprenderá hasta el final. Francisco Mainella le da vida a Titta. Otro guardia compañero del eje del mal, verdugo, muy bien personificado.
Una de las víctimas es 1596, un hombre que no recuerda ni cómo se llama, por lo cual lo identifican con un número, y es encarnado por Cristian Kara. Un personaje clave en la historia que muestra la versatilidad de un actor en ascenso, que se destaca dentro de “Crápulas”. Junto a él, tres hermanos con alma de artistas pasarán por lo mismo: Brositenis el actor, Apolonis el cantante, y Cefiso, el poeta: Interpretados por Julián Outeda, Darío Miño y Pablo Pieretti. En el caso del primero, es el personaje más “sensible”, y quién mejor trata a sus oponentes. Otra gran actuación de Julián en un rol nada fácil, en donde puede mostrar brillo propio y una personificación angelada. Darío tiene un monólogo emocionante dentro del espectáculo, en donde puede provocar varias y grandes sensaciones, creando un gran clima. El personaje de Pablo también está muy bien personificado y tiene grandes momentos en el show.
Melisa Fuentes es Lux, y será quién guiará a este grupo de una manera muy particular. Tiene grandes apariciones y demuestra que allí todo puede pasar. Andrés Pabón Koch se pone en la piel de Tim, un defensor de las drogas , la justicia y la locura. Una de las grandes actuaciones que tiene “Crápulas”, conmueve con todo el cuerpo. No se queda sólo en el actuar con la cara sino también con sus gestos y postura. Juan Agfran es Stanley, quién está preso por ser un científico que creó máquinas y se siente superior al resto. Otra conmovedora actuación que será muy importante para el público presente.
Fran Cantó es Ava, y tiene uno de los roles más distintos. Se pone en la piel de una travesti rebelde que busca el reconocimiento de su identidad. El trabajo actoral es enorme ya que con todo el texto juega con el femenino y masculino. Sys (Nicolás Lomoro) también integra la compañía y es un rol que al principio se mostrará tranquilo, pero que con el correr de las escenas no pasará inadvertido y se destacará en el final. Se presentan los sábados a las 20 en IMPA, La Fábrica, en Querandíes 4290. Un impecable elenco, en un hermoso proyecto que sin dudas, tendrá mucho futuro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *