Diez motivos por los cuáles hay que ver «La Lechuga», en el Teatro Picadero

Nicolás Scarpino dirige «La Lechuga«, el texto de César Sierra adaptado por Juan Paya hizo su debut en la cartelera porteña de verano, y parece que llegó para quedarse. El primer motivo para no perderse este espectáculo es por el guión: La comedia dramática pasa por varios estadíos, y hay espacio para todo: Si bien el humor es el protagonista, hay lugar para reflexionar, llorar y hasta discriminar (con humor).

El segundo gran motivo es la escenografía impresionante que se armó en el Teatro Picadero. Un lujo visual para los espectadores, y un parque de diversiones para los actores, que se desplazan cómodamente por el escenario. El tercer motivo por el cual es un show que hay que ver, es por la actuación de Marina Castillo. Una actriz que viene de la escuela de José María Muscari, y que con su impronta, talento y carisma vende su personaje desde la primera escena. Los aplausos espontáneos del público dan crédito a lo que digo.

En cuarto lugar (y podría darse en cualquier orden), es la interpretación de Sabrina Carballo. La actriz que viene trabajando desde chica en televisión, compuso el rol más dramático de la historia, y tiene grandes momentos dentro de «La Lechuga». El quinto gran motivo es Nicolás Maiques. Brilla como siempre y es fiel a su humor. Si bien hace un personaje alejado a lo que hacía por ejemplo, en «Chicos Católicos», muestra la faceta que sabe que al público le gusta, y también presenta una interesante dualidad. Lo mismo sucede con el sexto motivo para ver este espectáculo: Juan Paya. Un personaje muy distinto a todos los que hizo. Debe enojarse en más de una oportunidad y lo deja todo. La dupla con Carballo está muy bien lograda y enriquecen la comedia.

Pablo Cerri: La séptima motivación para ver «La Lechuga«. Tiene un personaje exquisito de interpretar y juega con eso. En octavo lugar figura la dirección de Scarpino. Se nota el trabajo que realizaron todos para estrenar. Es un espectáculo redondo, que lejos parece haber sido su primera presentación la del jueves pasado. Los últimos dos motivos son claros: Uno, que los precios son accesibles y está destinada para todo tipo de público, y por último que te das a reír un montón, que hoy en día siempre viene bien ¿Querés saber por qué se llama «La Lechuga»? Tenes que ir los jueves a las 22 al Teatro Picadero (Enrique Santos Discepolo 1857).

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