La crisis institucional de San Lorenzo entró en una etapa decisiva. Tras una segunda reunión entre Claudio “Chiqui” Tapia y representantes de la Comisión Directiva y Asamblea del club, la AFA confirmó que no se alcanzó ningún acuerdo interno y anunció que será la propia entidad madre del fútbol argentino quien determine cómo avanzar.
En un comunicado oficial, la AFA señaló que a pesar de los intentos de mediación, no se logró consensuar un proyecto político que permita ordenar la situación del club. Por lo tanto, en los próximos días se establecerá el camino a seguir, siempre dentro de los marcos estatutarios y respetando la resolución judicial vigente.
Si bien la mayoría de los dirigentes venían reclamando la declaración de acefalía, la AFA había evitado avanzar en esa dirección. Sin embargo, ahora ese escenario quedó formalmente aceptado como alternativa para destrabar la crisis.
Posibles escenarios: intervención o conducción transitoria
La dirigencia encabezada por Marcelo Moretti sigue resistiendo y no convocó aún a la Comisión Directiva, un paso clave que exige tanto el estatuto como la justicia. Ante esta falta de movimiento interno, la gestión de Tapia evalúa una intervención mediante una comisión normalizadora, como “plan B”, si no se logra una convocatoria urgente o un acuerdo político entre las partes.
En paralelo, el dirigente Sergio Costantino presentó una propuesta de conducción transitoria y aseguró contar con el respaldo económico necesario para hacerse cargo del club durante una etapa de reorganización. La AFA le exigió que presente sus avales entre lunes y martes para que la justicia y la entidad los validen. Según su esquema, el 66% del dinero aportado sería devuelto y el 33% quedaría como aporte definitivo para la próxima gestión.
Costantino pide gestionar al menos un año, mientras que Marcelo Culotta propuso elecciones en un plazo de 150 días. La AFA, por su parte, adelantó que cualquier administración transitoria será limitada en el tiempo.
Tensión interna y posiciones encontradas
Dirigentes opositores, como Ariel Deán, responsabilizaron públicamente a Moretti por no cumplir con los mecanismos estatutarios, lo que —aseguran— expone al club a una intervención directa. Otros referentes críticos, como César Francis, insistieron en que solo la acefalía y el llamado inmediato a elecciones pueden reconstruir la legitimidad institucional.
Moretti, en cambio, se mantiene firme y asegura que no renunciará, complicando la posibilidad de una salida consensuada.
Los próximos días serán decisivos. Si no hay convocatoria a Comisión Directiva o acuerdo interno, la AFA está lista para designar una veeduría o una comisión transitoria. La intervención, hoy, dejó de ser una hipótesis para convertirse en un escenario probable.