El líder más anciano del mundo tendrá un vicepresidente por primera vez en sus 43 años de gobierno.

El presidente de Camerún, Paul Biya, el líder más anciano del mundo, tendrá un vicepresidente por primera vez en sus cuatro décadas en el poder, tras los controvertidos cambios constitucionales respaldados por el parlamento.

Si algo le sucediera a Biya, de 93 años, el vicepresidente asumiría automáticamente el cargo y completaría el mandato antes de que se celebren nuevas elecciones.

El cargo fue suprimido en 1972. En los últimos años, se esperaba que el líder del senado actuara como presidente, pero solo hasta que se convocaran nuevas elecciones.

La oposición afirmó que las enmiendas se redactaron apresuradamente y tenían como objetivo consolidar el poder. Incluso un senador del partido de Biya calificó el proceso de «sospechoso».

Ha habido frecuentes especulaciones privadas sobre el estado de salud de Biya, pero hablar abiertamente de ello es tabú y él siempre ha desafiado los rumores de su muerte apareciendo en público después de largas ausencias.

En una sesión conjunta celebrada el sábado, ambas cámaras del parlamento aprobaron el proyecto de ley que modifica la constitución, la cual ahora requiere la firma del presidente, con 200 votos a favor, 18 en contra y cuatro abstenciones.

Los partidarios del proyecto de ley afirmaron que mejoraría la eficiencia del gobierno, ya que elevaría el nivel de representación cuando se requiera que un funcionario sustituya al presidente. Además, aliviaría la carga de la sucesión en el Senado, permitiéndole concentrarse en sus funciones legislativas.