El regreso de Jude Bellingham a la selección inglesa para los últimos partidos de clasificación para el Mundial es solo la primera fase de su reintegración por parte del seleccionador Thomas Tuchel.
Los partidos de Inglaterra contra Serbia, en Wembley, y en Albania son intrascendentes, ya que la clasificación para la gran cita del próximo verano está asegurada, pero para Bellingham todavía hay mucho en juego.
El mensaje de Tuchel fue alto y claro cuando tomó la polémica decisión de excluirlo de la última concentración de Inglaterra, a pesar del deseo del jugador de ser incluido, cuando la victoria en Letonia confirmó su plaza en el Mundial.
Sin sistema de estrellas. Sin convocatorias automáticas. Ni siquiera para el brillante jugador de 22 años, que ha alcanzado el estatus de superestrella desde su llegada al Real Madrid.
El regreso de Bellingham a esta concentración era inevitable. La idea de que Inglaterra vaya al Mundial sin un talento tan excepcional es impensable, pero la tranquilidad con la que Tuchel lo dejó fuera dejó claro al jugador y a su entorno que es un miembro vital del equipo, pero nada más.
El mundo de Tuchel, y de Inglaterra, no girará en torno a Jude Bellingham.
Ahora Bellingham debe aprovechar esta oportunidad para demostrar que merece ser titular con Inglaterra, aunque su ausencia la última vez confirma que tiene que rendir al máximo —como cualquier otro jugador— para superar a sus rivales.
Aunque Morgan Rogers, del Aston Villa, tuvo una actuación más discreta en la victoria de Inglaterra por 5-0 en Riga, causó una impresión sobresaliente en Tuchel, mientras que el merecido regreso de Phil Foden, del Manchester City, a la selección tras un inicio de temporada excepcional también añade interés en la posición de mediapunta.
Tuchel describió sus planes para Foden cuando dijo: «Veo a Phil más fuerte en el mismo lugar donde jugó contra el Borussia Dortmund con el Manchester City».
«Está cerca del área rival y juega como un mediocampista ofensivo, una mezcla entre un nueve y un diez. Phil marca y asiste más desde el área, donde anotó contra el Dortmund. Se mueve bien por el área y da asistencias.»
«Lo principal es que juegue en el centro del campo. Ya no lo veo como extremo. Debe ocupar una posición central que le permita explotar al máximo sus fortalezas. Ya hemos hablado de esto con él.»
En otras palabras, el puesto de Bellingham en la plantilla está claro. Su puesto en el once inicial de Tuchel, no.
Las apuestas apuntan a que Bellingham comenzará el Mundial como el número 10 de Inglaterra, pero aún tiene trabajo por hacer, empezando por estos dos próximos partidos.
Y es por eso que, tras regresar al Real Madrid después de una operación de hombro, Bellingham tendrá una motivación aún mayor para rendir en los próximos partidos internacionales de Inglaterra, a pesar de que el resultado final sea prácticamente irrelevante.
Tuchel dijo: «Jude aceptó la decisión en la última concentración. Hizo lo que mejor sabe hacer, compitió al máximo nivel y demuestra que merece estar en la plantilla. Por eso está aquí.»
«Creo que no es ninguna sorpresa que compita con nosotros en la posición de número 10. Él lo sabe por mí y se ve a sí mismo como un número 10.»
«Su principal virtud, jugando de mediapunta, es encontrar posiciones de delantero centro. Tiene hambre y determinación de marcar goles, algo que vemos en el Real Madrid y que esperamos ver también en nosotros.»