Los Robins aún tienen mucho que dar en la carrera por el play-off

PUBLICIDAD

El Bristol City acaparó los principales noticieros e incluso generó comentarios en el New York Times el fin de semana. Sin embargo, esto no se debió a que se recuperaran de una goleada de 5-0 en casa ante el Derby con una victoria por 3-2 en el MKM Stadium, poniendo fin a la buena racha reciente del Hull.

Esa atención mundial se produjo porque en la segunda mitad del partido, ¡una ardilla invadió el campo no una, sino dos veces! La peluda criatura evitó ser capturada en numerosas ocasiones antes de que el juego pudiera reanudarse, lo que supuso un retraso total de ocho minutos.

Habría sido duro para el City, que ganaba 3-1 en ese momento antes de recibir un segundo, si el equipo local hubiera marcado un empate inmerecido durante los 10 minutos de tiempo añadido.

El City llegó al partido al final de una semana problemática hablando de que los jugadores se sentían desmotivados por el traspaso de sus populares compañeros de vestuario Zak Vyner y Anis Mehmeti.

PUBLICIDAD

Estos rumores sólo avivaron las llamas de la ira dirigida hacia la jerarquía del club, con afirmaciones de que carecían de ambición y habían descartado esta temporada a pesar de que los play-offs siguen siendo una posibilidad.

Cuando el City perdía por un gol después de un comienzo brillante, los agoreros entre los fanáticos estaban listos para lanzar más críticas a través de las diversas plataformas de redes sociales.

Pero el City reaccionó con dos goles antes del descanso y aseguró el partido con un tercero a los tres minutos de la reanudación. El tercer gol fue el más destacado de los tres, gracias a un pase del esforzado Scott Twine que dividió la defensa y permitió a Emil Riis anotar su undécimo gol de la temporada.

Los Robins no pudieron relajarse en la fase final del partido, ya que un error inusual del portero Rajek Vitek les regaló un segundo gol a los Tigers, pero Joe Williams, tras su larga baja por lesión, les ayudó a proteger la ventaja. Demostró suficiente en los 20 minutos que jugó y, si se mantiene en forma, aportará al equipo un buen nivel de agresividad en el mediocampo.

Con 15 partidos restantes, las matemáticas indican que el City debe ganar ocho para tener una posibilidad real de colarse en el sexto puesto como lo hizo la temporada pasada. Es posible que superar la puntuación total de la temporada pasada [68] aún los deje cortos.

Su próximo partido de liga es el martes 17 de febrero, cuando el Wrexham visita Ashton Gate. Es un partido imprescindible que permitiría al City superar al equipo de Gales en la clasificación.

Antes de eso, el City tiene un partido de la FA Cup que debería ganar en Port Vale. Se esperan cambios drásticos en el equipo por parte del entrenador Struber para ese encuentro.

A excepción de Luke McNally, que sigue fuera por un período indefinido, el austriaco tiene un plantel completo para elegir, que debería incluir a otro jugador que regresa tras una lesión de largo plazo, Max Bird.

¡Esta temporada está lejos de terminar!