Andrey Santos, del Chelsea, es el último jugador en el que el Manchester United ha mostrado interés, en su intento por solucionar su problema en el centro del campo.
Tras la marcha de Casemiro al expirar su contrato el 30 de junio y con la inminente venta de Manuel Ugarte, el United afrontó el verano con el inglés Kobbie Mainoo como único centrocampista central reconocido y con el objetivo declarado de solucionar la situación como prioridad.
Desde entonces, los acontecimientos han dado un giro.
Ugarte sufrió lo que el jugador de 25 años describió como «la lesión más grave a la que puede enfrentarse un futbolista» durante su participación con Uruguay en el Mundial contra España.
En el mercado de fichajes, el United se ha encontrado con más problemas.
El 25 de junio, el Manchester City cerró un acuerdo récord para el club de 116 millones de libras con el Nottingham Forest por el internacional inglés Elliot Anderson. Anderson era el principal objetivo del United para reforzar el centro del campo.
El 2 de julio, el Tottenham pagó la cifra récord para el club de 85 millones de libras por Mateus Fernandes, del West Ham. El United había presionado mucho para fichar al portugués y realmente creía que era un jugador que podían conseguir.
El Manchester United ha llegado a un acuerdo con el Atalanta de la Serie A por Ederson por 35 millones de libras, pero su tardía convocatoria a la selección brasileña implica que no pasará el reconocimiento médico hasta que el equipo de Carlo Ancelotti quede eliminado del Mundial. Al igual que todos los jugadores del United que participan en el Mundial, tendrá un mínimo de tres semanas de descanso.
Si Liam Rosenior hubiera seguido siendo entrenador del Chelsea, es posible que Santos no hubiera estado en venta. El jugador de 22 años jugó a las órdenes de Rosenior en el Estrasburgo y disputó 43 partidos con el Chelsea la temporada pasada.
Su perfil es similar al de Casemiro, aunque con mucha menos experiencia. Nizaar Kinsella, de BBC Sport, informó el 3 de julio que «varios clubes estarían interesados en Santos» y que «las personas cercanas al Santos parecen estar abiertas a la posibilidad de un traspaso».
Podría estar disponible por unos 50 millones de libras.



