Lucas Chevalier se habría ahorrado con gusto esta tormenta digital. El portero del PSG se vio acusado de simpatizar con la extrema derecha tras dar «me gusta» a una publicación de Instagram de Julien Aubert, en la que el vicepresidente de Los Republicanos anunciaba su apoyo a la Agrupación Nacional en caso de un enfrentamiento con el Frente Popular Nuevo.
La polémica se intensificó el domingo, pocas horas después de la trabajada victoria contra el Lyon (3-2). Chevalier respondió esa misma noche con una extensa historia en Instagram: según él, ese «me gusta» fue simplemente… un gesto involuntario mientras navegaba por su feed. «Una acción accidental», dijo, lo cual no refleja en absoluto sus creencias.
“Mi imagen se ha visto dañada por un ‘me gusta’ que ni siquiera vi”.
El portero de 24 años relató que descubrió las acusaciones al despertarse de su siesta previa al partido: “Pude ver lo que se había dicho sobre mí la noche anterior, respecto al hecho de que me gustó una publicación en Instagram de una orientación política que obviamente no comparto”, escribió Lucas Chevalier en una historia de Instagram a modo de declaración.
“No intento convencerte, pero es decepcionante saber que, por estar desplazándote por la pantalla y darle a «me gusta» accidentalmente a una publicación sin darte cuenta, y luego despertarte de la siesta para prepararte para el partido, te informan de que tu imagen ha quedado arruinada de arriba a abajo por una acción involuntaria. Me molesta.”
“No estoy aquí para exponer mis inquietudes académicas ni políticas, porque ante todo soy futbolista. Pero es seguro que cualquiera que me conozca sabe perfectamente que mis padres y mi familia me inculcaron valores y respeto, y que jamás me permitiría pensar esas cosas.”
El asunto ha adquirido relevancia política. Éric Ciotti, figura de la Unión de la Derecha, denunció los “insultos racistas” dirigidos al jugador, demostrando que el debate ha trascendido el ámbito deportivo. Una polémica que deja a Chevalier atónito… y decidido a defender su imagen.