La visita de Ángela Leiva al programa Otro día perdido, conducido por Mario Pergolini, se transformó en un momento descontracturado y lleno de humor cuando la cantante aceptó un desafío sensorial que puso a prueba su paladar y su intuición. La consigna era simple: con los ojos vendados, debía reconocer distintos tipos de alfajores solo con el tacto y el gusto.
Desde el inicio, el clima fue distendido. Entre risas, Leiva comentó que su alfajor favorito no estaba entre las opciones, lo que motivó a Pergolini a redoblar la apuesta y comprobar cuán experta era realmente. Mientras le colocaban la venda, la artista bromeó con sus pestañas postizas y se prestó al juego con total naturalidad, generando complicidad con el conductor y el equipo del programa.
El primer alfajor llegó a sus manos y la sorpresa fue inmediata. Apenas lo tocó, Leiva aseguró saber de cuál se trataba incluso antes de probarlo. La seguridad de su respuesta llamó la atención de todos en el estudio y, al confirmar el nombre correcto, Pergolini no ocultó su asombro.
El reto continuó y la cantante volvió a acertar. Al palpar el siguiente alfajor, lo identificó rápidamente como uno de maicena, lo que provocó aplausos y bromas entre los presentes. La dinámica avanzó entre comentarios cruzados, risas y situaciones divertidas, como cuando Leiva intentó ubicar a Pergolini a tientas para entregarle uno de los dulces.
La última prueba terminó de sellar el momento: al reconocer otra variedad con total precisión, uno de los integrantes del programa destacó su habilidad con una frase que resumió el sentir general: parecía tener “ojos en los dedos”.
Luego del desafío, la artista cambió de registro y ofreció una interpretación en vivo que captó la atención de la audiencia. En esta ocasión estuvo acompañada por Agustín Aristarán, conocido como Soy Rada, con quien interpretó el tema “Amiga Traidora”. La dupla volvió a compartir escenario, recordando su paso conjunto por el musical School of Rock en el Gran Rex, donde ambos formaron parte del elenco principal.