Péter Magyar ha declarado que ya ha hablado con 10 líderes europeos, un día después de su aplastante victoria que puso fin a los 16 años de gobierno ininterrumpido de Viktor Orbán en Hungría.
Pero dijo que no llamaría a Vladimir Putin, un socio cercano de Orbán, aunque sí hablaría con él si el líder ruso lo llamara.
«Si Vladimir Putin me llama, contestaré el teléfono», dijo a los periodistas durante una maratónica rueda de prensa de tres horas para celebrar el éxito electoral de su partido, Tisza, el domingo.
«No creo que vaya a suceder», recalcó, «pero si habláramos, le pediría que, por favor, después de cuatro años, pusiera fin a la matanza y a esta guerra».
Moscú ha declarado que respeta la victoria de Hungría y que espera mantener relaciones «pragmáticas» con Budapest.
Orbán también ha sido un aliado clave del presidente estadounidense Donald Trump, quien lo respaldó para ganar las elecciones del domingo, y el vicepresidente JD Vance reforzó esa alianza con una visita de campaña de dos días la semana pasada.
Magyar declaró a los periodistas que él tampoco llamaría a Trump, pero que si Trump lo llamaba, le diría que se alegraba, ya que eran «fuertes aliados en la OTAN», y lo invitaría a asistir al 70 aniversario del levantamiento húngaro contra la ocupación soviética el próximo octubre.