Pensaba que algo andaba mal con mi cuerpo, hasta que compartí una ducha con 50 desconocidos.

Pensaba que algo andaba mal con mi cuerpo, hasta que compartí una ducha con 50 desconocidos.

Cuando tenía 15 años, crecí 23 centímetros en nueve meses. Me dolían los huesos por las noches. La ropa me quedaba chica a un ritmo vertiginoso, dejando al descubierto mis tobillos flacos bajo los bajos de mis vaqueros. Pasé de tener una estatura promedio a ser mucho más alta que todos mis compañeros de clase. … Leer más